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Nació en el año 204. Participó de la expedición del
emperador Gordiano contra Persia con el fin de conocer la filosofía de ese
imperio y la de la
India. En el año 244 abrió una escuela de Filosofía en Roma, donde
adquirió gran prestigio. En la vida diaria redujo la comida y el sueño a lo
indispensable. Era vegetariano, nunca contrajo matrimonio y tampoco se dejó
retratar. Sus escritos fueron ordenados y publicados por su discípulo Porfirio,
en seis secciones de nueve tratados cada una, de ahí su nombre: Enneadas
(Enéadas, novenarios).
El
Primer Principio, del que proceden todas las cosas, es el
Uno, concepto que Plotino tomó del mismo Platón, quien llamaba a la idea
de la que participaban todas las cosas "Bien" o "Uno". El Uno, del que todas las cosas proceden, está incluso más allá del ser. “Ningún
concepto, ninguna ciencia de él es posible, y así puede decirse que está más
allá del ser.” (Enéadas V, 4, 1)
Del
Uno todo procede por emanación (panteísmo). En primer lugar el espíritu
o nous, que es, por lo tanto, el segundo principio
plotiniano. El nous no puede ser la primera realidad porque en él se da un
cierto dualismo: el conocimiento y lo conocido. El nous reúne todas las ideas.
Reúne en sí al mundo inteligible y al Demiurgo de Platón.
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