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¿Y los leones? Por Andrés Luetich 10 de diciembre de 2002
Eran casi las tres de la mañana del domingo. Sentado frente al televisor, palpitaba lo que parecía ser ya un triunfo seguro. Nuestro seleccionado de hockey femenino estaba a dos minutos de coronarse campeón mundial. Y ocurrió lo inesperado: gol de Holanda. Peor aún, en el minuto final sancionaron un corner corto en contra de nuestro equipo y lo hicieron ejecutar dos veces. Por suerte, estuvo bien nuestra arquera y hubo alargue y penales. En esta última instancia también parecía que ganábamos cuando convertimos el segundo y ellas lo erraron. Pero el triunfo se hizo esperar. Una última atajada y por fin: ¡Campeones! ¿Campeones o campeonas? Como es natural, en cuanto argentinos nos identificamos con estas chicas y sentimos sus éxitos como propios, por lo que nos sentimos verdaderamente "campeones". Pero la verdad es que ellas han hecho algo que la mayoría de nosotros aún no hemos demostrado ser capaces de lograr: asumir la propia tarea, el trabajo, la vocación con seriedad, con honestidad, con capacidad, con tenacidad y, además, con éxito. Bien merecido tienen el nombre de "Leonas". Jugaron en Australia la seminifal contra las locales. Ganaron todos los partidos menos la final, que también ganaban hasta faltando dos minutos. Tuvieron a las jugadoras elegidas como mejor del año y mejor del torneo. ¡Bien por Las Leonas! ¿Y los leones? ¿Dónde están? Dejemos a un lado la imagen del seleccionado argentino de fúlbol en Japón y de sus jugadores que, faltando dos minutos para quedar eliminados, caminaban veinte metros hasta el banderín para ejecutar un tiro de esquina. No me refiero a esos gatos gordos. Después de todo, si ése fuera el problema argentino, estaríamos muy bien. Me pregunto más bien por nosotros, por los hombres de nuestro país. Se ríen de nosotros los programas de televisión, se burlan de nosotros los políticos, nos roban los banqueros. ¿Dónde están los leones? Dicen que detrás de todo gran hombre hay una gran mujer. Y Las Leonas son sólo una muestra de que en la Argentina hay grandes mujeres. Pero ¿qué pasa que delante o al lado de ellas no hay grandes hombres? Ya sé lo que me diría un lógico, que que haya una gran mujer detrás de todo gran hombre no significa que necesariamente tenga que haber un gran hombre delante de toda gran mujer. Pero ¿puede ser que haya tantas leonas y tan pocos leones? Que el ejemplo de este grupo de jóvenes argentinas sirva para despertar al león que tenemos dentro. Que también nosotros logremos aunar vocación, trabajo, seriedad, honestidad, capacidad y éxito. ¡Gracias Leonas por darnos el ejemplo!
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