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La importancia del "pero" |
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| en la interpretación de textos |
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| Prof.
Lic. Andrés Luetich |
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| 23 de febrero de 2003 | |||||
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En un examen en el que se evaluaba la comprensión de un texto, un alumno leyó el siguiente párrafo: “Para crear artefactos tecnológicos hay que tener un altísimo grado de desarrollo intelectual y un gran conocimiento de las ciencias que entran en juego para su diseño y fabricación. Pero, para utilizarlos, a veces basta con ser un ratón. Cuando usás la calculadora para resolver un ejercicio no demostrás con ello ser superior a tu viejo que tenía que hacer el cálculo por sí solo o con la ayuda de la regla de cálculo. Por el contrario, te hacés dependiente de la calculadora. El día que te quedes sin pilas no podrás resolver el cálculo que tu viejo sí podía resolver sin ellas. El que sí sabe más que vos y que tu viejo es el que diseñó la calculadora. Él sí está un escalón más arriba —a nivel técnico-científico— que nuestros antepasados. Pero nosotros, que sólo somos usuarios, más que dueños, somos esclavos. Necesitamos de estos objetos y terminamos dependiendo de ellos.” (De mi libro Perdón, Sofía.) Ante la pregunta del docente, respecto de qué quería decir la expresión “a veces basta con ser un ratón”, el alumno respondió que significaba que para utilizar un objeto tecnológico hay que desarrollar mucho la inteligencia. Luego de un breve diálogo, su error se observó con claridad: no había prestado atención suficiente a la palabra "pero". Tomemos la primera parte del párrafo, que para el caso basta: “Para crear artefactos tecnológicos hay que tener un altísimo grado de desarrollo intelectual, un gran conocimiento de las ciencias que entran en juego para su diseño y fabricación. Pero, para utilizarlos, a veces basta con ser un ratón.” Encontramos aquí dos afirmaciones unidas por el nexo "pero" [*]. Si yo oigo a alguien que venía hablando bien de mí decir "pero", debo estar seguro que lo que seguirá será alguna afirmación no tan positiva o decididamente crítica. El pero introduce una ruptura o una excepción respecto de lo que se venía diciendo hasta allí. Así podríamos decir: «Sos un gran arquero de fútbol, todos valoramos tu capacidad, pero hoy no atajaste una.» Volviendo a nuestro texto, si la primera afirmación habla de que para crear artefactos tecnológicos hay que tener un altísimo grado de desarrollo intelectual, al encontrarnos a renglón seguido con la expresión: “Pero, para utilizarlos, …”, podemos estar seguros de que no se dirá que "hace falta" lo mismo. De ser así, en vez de "pero" se diría "también". Una pequeña palabra de cuatro letras puede cambiar el significado de todo un párrafo. No pases por alto esas palabras. Y si no lográs comprender, consultá al profesor, a tus padres o a un compañero. Recordá que leer sin entender no vale la pena. |
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[*] N. del E.: Los gramáticos llaman nexo adversativo a la palabra "pero", que, en este sentido, es comparable a "o" y a "sin embargo". Las dos partes de la oración que vincula están en lados opuestos (son adversarios). Este caso es una muestra más de que la eliminación de la Gramática de los planes de estudio no es una idea tan buena como se ha pretendido. |
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