|
El
cielo ve preocupado que sus posibilidades de seguir siendo azul van
desapareciendo tras las nubes que llegan ofendidas a defender sus
derechos: la verde con forma de ballena, la amarilla parecida a un farol,
la naranja que parece una gran narizota.
Los
chicos que están abajo jugando distraídos al ver eso dejan todo y
aplauden divertidos la entrada de cada nube. ¡Nunca habían visto tantos
dibujos diferentes todos juntos en el cielo!
—¡Allá
viene una torta con velitas y todo! —gritan los chicos.
—¡Allá
va una carroza de algodón!
—¡Esa
parece un rey caminando al revés!
—¡Ahí
viene un pescado con forma de gato!
—¡Y
una bruja sobre un plumero!
—¡Y
una burbuja!
Era
cosa de nunca acabar. Todos reían y reían a más no poder.
Mientras
tanto allá arriba las nubes se iban apretando tanto como en un coletivo
cuando está repleto… |