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Woddy y su
autoestima
Woddy
vive durante esta historia una verdadera crisis de autoestima.
La
película comienza mostrándolo como el juguete preferido de Andy,
admirado y seguido por todos los otros juguetes (con la sola excepción
del Señor Cara de Papa, quien se muestra un tanto disgustado por la
situación). Pero la llegada de Buzz y su creciente popularidad lo sumen
en el desconcierto.
De
ahí en más, Woddy pasará por distintos estados hasta reconstruir su
equilibrio afectivo. Pasará por la envidia, la burla y la agresión
física al "intruso", el remordimiento, el descrédito ante sus
compañeros de antaño, el diálogo íntimo con aquel a quien agredió, la
amistad y la apertura al ingreso de un nuevo miembro a la
"familia".
Los
niños pueden vivir experiencias similares ante el nacimiento de un
hermanito o el ingreso a su curso escolar de un compañero nuevo que se
destaca por alguna capacidad (intelectual, deportiva) o por su simpatía.
Sería
bueno que ellos también aprendieran a querer a su nuevo hermano o compañero
y a valorar y disfrutar sus capacidades desde la óptica del
"compartir" y no del "competir". De todos modos,
también deben aprender a reconocer y aceptar sus sentimientos de envidia
y de rechazo, sin quedarse fijados en ellos y sin experimentar un
desmedido sentimiento de culpa.
Contribución
de Andrés Luetich |