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Un
empresario inescrupuloso
Henry
J. Waternoose es un empresario inescrupuloso. Dirige una compañía que
obtiene energía asustando niños. Y, ante las dificultades, se muestra
dispuesto a hacer lo que sea necesario, bueno o malo, para salvar a su
empresa.
Él
difunde el prejuicio (funcional al sistema) de que los niños son tóxicos
y peligrosos.
En
la relación con sus empleados, valora y elogia a Sulley sólo mientras
éste es el "mejor asustador" y, por tanto, el mayor generador
de ganancias. Pero, cundo se muestra dispuesto a ayudar a Boo, pasa a
considerarlo su enemigo.
La
película culmina con Waternoose separado de su cargo. Así, las cosas
terminan para él como debían terminar. Pero en la vida real, sabemos
bien que muchas veces los inescrupulosos gozan de impunidad.
A
los niños más chiquitos es bueno hacerles notar cómo aquel que ha
obrado mal termina mal. Pero a medida que van creciendo, es sumamente
importante que adquieran una mirada más profunda. No todo el que las hace
las paga, al menos en esta vida. Y, sin embargo, vale la pena hacer las
cosas bien. No por una recompensa, ni por evitar un castigo o una
situación desagradable, ni para lograr el éxito y el reconocimiento de
los demás; sino por convicción, por fidelidad a una escala de valores,
por amor, por respeto a uno mismo.
Contribución
de Andrés Luetich |