Turismo en Chipre
Hermosas playas, ruinas griegas y romanas, y centenares de iglesias ortodoxas, hacen de Chipre un destino turístico elegido tanto por quienes buscan el sol y la arena como por quienes quieren aprovechar su tiempo de ocio para recorrer, contemplar y aprender. En Chipre el turista puede visitar: la ciudad de Limasol (Limassol), con su castillo construido en el siglo XIV en el que se encuentra un importante museo medieval; el Castillo de Kolosi, que perteneció a los Templarios; las ruinas arqueológicas
próximas al pueblo de Episkopí (el teatro greco-romano, la basílica cristiana del siglo V, la casa de los gladiadores); la ciudad de Larnaca (Larnaka), con su lago salado —al que acuden los flamencos en invierno y primavera—, la fortaleza —que fuera erigida como prisión en el siglo XVII y que hoy cobija gran parte de los objetos hallados por los arqueólogos en la región—, y el santuario de Hala Sultan Tekesi —en el que se encuentran los restos de una tía de Mahoma—; el Museo Nacional de Chipre, en Nicosia
(la capital del país); la ciudad de Famagusta, que sirvió de inspiración a Shakespeare para la composición de Othello; las Tumbas de los Reyes, ciudad funeraria del siglo VII antes de Cristo, próxima a la ciudad de Pafos; las tortugas marinas de las playas de la península de Akamas; la estación de esquí de Troodos; el monte Olimpo, que con sus 2.000 metros sobre el nivel del mar es la mayor elevación de la isla; y las hermosas iglesias ortodoxas de la zona de Kakopteria y Pitsylia. Entre las
playas chipriotas se destacan: las de Nissi, de arena blanca y fina; las del cabo Grekko, de aguas transparentes; y las playas de Agia Napa, pequeño y vigoroso puerto pesquero ubicado junto a un monasterio. ver menos
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