Turismo en Etiopía
Etiopía (antiguamente conocida como Abisinia) es el lugar más recomendable para tomar contacto con el África negra tal como era antes de ser colonizada. En Etiopía el viajero puede visitar: la ciudad de Adís Abeba (Addis Abeba), capital del país, con la Catedral de San Jorge, el Mausoleo del rey Menekik, la Catedral de la Trinidad, el Gran Palacio, el museo del Instituto de Estudios Etíopes y el mercado al aire libre más grande de toda África; el Palacio del Emperador en Mekele (Mekelle o
Mek'ele,
región de Tígray), convertido hoy en museo; el mercado de Mekele, al que arriban las caravanas de camellos que transportan sal desde la depresión de Danakil; las sorprendentes iglesias de la ciudad de Lalibela, excavadas en la roca en el siglo XII; la ciudad de Bahar Dar, ubicada a orillas del Lago Tana, desde donde se puede llegar a los monasterios de las islas del lago y el nacimiento del río Nilo (Tis Isat, un espectacular salto de agua de 400 metros de ancho y 45 metros de caída); los
castillos de la ciudad de Gondar; la ciudad de Arba Minch, a orilla de los lagos Abaya y Chamo, desde donde se puede visitar la reserva de animales del Parque Nacional Nechisar (Nechisar National Park); y la sureña ciudad de Auasa (Awasa), destino elegido por los etíopes para veranear. Si el viajero quiere acercarse al África tradicional y recorrer una región que ha permanecido casi al margen de los "avances" de la civilización, debe dirigirse al sur del país, donde encontrará
tribus nómades que conservan sus costumbres ancestrales. En el sur, el viajero no debe dejar de recorrer el Valle del Omo, con su vegetación selvática y sus múltiples tribus y etnias. ver menos
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